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5 claves para controlar mejor tu Asma

CONSEJO

Vik

De: Vik

Publicado hace 6 días

Pero la buena noticia es que existen soluciones para minimizar este sufrimiento y vivir mejor con la enfermedad. Danielle Vacher, presidenta de la asociación de pacientes ANDAR y Sonia Tropé, directora, comparten sus 5 claves para controlar mejor las enfermedades crónicas.

1. Encontrá los contactos adecuados.

Si bien el asma es una patología muy frecuente, es importante encontrar profesionales que tengan más experiencia y estén especializados en la enfermedad, ya que será más útil. En este link: https://www.aamr.org.ar/comunidad/busque_neumonologo.php podés encontrar neumonólogos de diferentes especialidades y para todas las zonas.

Por otro lado, encontrar los contactos adecuados, también significa asegurar la colaboración entre el médico especialista y el general. Los dos son complementarios en el manejo de la enfermedad.

Los interlocutores son también todos los demás implicados en la atención de salud, ya sean médicos o paramédicos. Contar con un médico general que conozca la enfermedad ayudará a hacer el vínculo entre los diferentes elementos. Otros especialistas también son importantes dependiendo de los síntomas en el curso de la enfermedad, como una enfermera, un fisioterapeuta, un farmacéutico.

El farmacéutico, por ejemplo, es el primer punto de contacto en el cuidado de la salud: ¡solo tenés que cruzar la puerta y tener acceso a un profesional! ¡No hay espera o retraso!

Todos estos elementos son cruciales para los pacientes porque pueden actuar rápidamente.

Finalmente, para ver que no estás solo, una buena idea es también acercarte a un colectivo o una asociación de pacientes, para compartir todo este conocimiento que desarrollaste y aprender a través de la experiencia de cada uno. ..

2) Buena relación con el profesional sanitario.

La relación con el neumonólogo y otros profesionales de la salud es también uno de los pilares de la vía asistencial. ¡La confianza y la transparencia son esenciales para poder abordar todo y encontrar las soluciones adaptadas a tus propias necesidades y expectativas!

Sentirte capaz de decir las cosas con sinceridad a tu médico sin minimizar, sin guardarte nada, es fundamental.

Por su parte, el médico tiene una responsabilidad: debe poner en práctica el terreno necesario para la confianza para que los pacientes puedan estar tranquilos durante la conversación.

Si el médico de enfrente es crítico, si es impaciente, el diálogo será imposible.

El profesional de la salud es quien debe potenciar el nivel de relación: la confianza, la transparencia, la seguridad, y esto pasa también por su capacidad de ser transparente en los cuidados que ofrece. Para sentirte cómodo con tu tratamiento, es importante que estés convencido de su utilidad y eficacia, que estés cómodo con los posibles efectos secundarios y por lo tanto con el famoso balance riesgo/beneficio.

Si no creés demasiado en el tratamiento, probablemente la toma del medicamento será menos regular y no será tan eficaz... lo cual puede sugerir que el tratamiento no es el adecuado y, por lo tanto, volver a estar en búsqueda del tratamiento.

La participación de los seres queridos también es un determinante importante para vivir mejor con la enfermedad. También es un proceso para ellos: aceptar la enfermedad, los tratamientos y la idea de que es un problema crónico, que no es fácil de asumir .

3) Informate sobre la enfermedad y los tratamientos.

¡Un paciente bien informado es un paciente más fuerte! Aunque no es obligatorio ser un experto en tu enfermedad, puede ser útil conocer los factores desencadenantes, los cuidados disponibles, las oportunidades terapéuticas, el apoyo disponible para vos.

Estar bien informado sobre los tratamientos ayuda a garantizar la máxima eficacia.

4) Higiene de vida para adherirse al tratamiento.

Los tratamientos son cruciales pero no son la única manera de mejorar la calidad de vida con la enfermedad. El gran tema es también el modo de vida que incide en la actividad de la enfermedad, en particular el consumo de tabaco. Se ha demostrado que el tabaco tiene un impacto negativo en la enfermedad.

Subrayemos también el interés de la actividad física adaptada que repercute en la autonomía física pero también en la inflamación. En cuanto a la alimentación, es fundamental que sea lo más equilibrada y completa posible.

5) Aceptar que estar en búsqueda de un tratamiento que funcione es propio de la enfermedad.

Por último, cuando vivís con una enfermedad crónica como el asma, tenés que saber que existe un abanico de posibles tratamientos. Cambiar de tratamiento mientras buscás el que más te conviene es normal, así que no te preocupes si tardás en encontrarlo. Estar cambiando de tratamiento no significa que la enfermedad sea más grave, ¡Simplemente significa que hay varias soluciones posibles y que todavía hay posibilidades!

Puede ser difícil aceptar estos cambios, ya que nada está escrito en piedra. Notar que el tratamiento no está resultando como esperás puede ser aterrador. El arsenal terapéutico es amplio, las posibilidades de tratamiento numerosas; ¡una buena comunicación con los profesionales de la salud te va a ayudar encontrar la mejor estrategia, incluso si tenés que ajustarte con el tiempo!

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