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Cómo prepararse para las vacaciones con la enfermedad

CONSEJO

Camille Vorain, paciente y entrenador de salud

De: Camille Vorain, paciente y entrenador de salud

Publicado hace 19 días

Ya les había hablado de Marine Barnérias, que exploró varios países como “mochilera” para entender mejor quién era y aprender a vivir con su enfermedad.

Sin embargo, no es para todos viajar como mochileros. Entonces, ¿cómo sabes qué tipo de viaje es el adecuado para ti?

 El objetivo es vivir un momento de alegría, descubrimiento y minimizar el estrés. Por lo tanto, es importante que elijas tu viaje de acuerdo con los criterios decisivos para ti.

1 - Ambiente y clima: ¿En qué ambiente y clima tienes menos síntomas?

Por ejemplo, yo sé que estar cerca del mar o bien en un clima soleado y seco es bueno para mi piel y mis pulmones. ¡Así que estos son mis destinos favoritos! Así mismo, para mí es imprescindible evitar los ácaros del polvo o los ambientes húmedos, por lo que la elección del lugar de alojamiento es importante y siempre me lo anticipo. 

2- Accesibilidad a la atención médica: ¿Necesito farmacias u hospitales cerca? ¿Acceso a un médico de urgencias?

Dependiendo de esto, te recomiendo buscar previo al viaje los centros de salud cercanos a tu alojamiento. También puedes preparar un botiquín de farmacia y analizar tu viaje con tu médico para tener en cuenta todos los factores y verificar que dispones de todo lo necesario para mantener controlada la enfermedad.

3- Alimentación: ¿Cuál es el impacto de la alimentación en tu salud?

Hoy en día, la comida “saludable” es más común y, cada vez, en más países podemos encontrar opciones sin gluten, vegetarianas o veganas. Esto hace que viajar sea mucho más fácil para las personas con condiciones dietéticas especiales o alergias. Alquilar un apartamento también puede ser una solución para poder cocinar a tu gusto y de acuerdo a tus necesidades.

4- Acceso a servicios de higiene: ¿Qué elementos harán que tu viaje sea más tranquilo?

Por ejemplo, si tienes problemas digestivos, visitar ciudades que dispongan de servicios médicos cercanos puede hacer que el viaje sea menos estresante. Para mí, que me tengo que aplicarme varios tratamientos para la piel, y ya que mi sueño puede ser complicado (picazón, etc.), me aseguro de tener ​​un dormitorio y un baño privado. Este es el precio a pagar por más tranquilidad. 

5- Manejo de las crisis: ¿Eres capaz de anticipar y manejar tus crisis o síntomas?

Para algunos, planificar un viaje es impensable porque los síntomas son impredecibles. En este caso, puedes considerar aventuras de última hora en un número razonable de kilómetros para ser atendido rápidamente si fuese necesario. 

Al hacer un balance de estos diferentes aspectos, podrás diseñar un viaje que te brinde la mayor seguridad y comodidad. Sin embargo, eso no excluye un poco de aventura.

Si quieres viajar de “mochilero”, pero te genera demasiada inestabilidad en cuanto a comida y alojamiento, ¡analiza la opción de ir en autocaravana!

El presupuesto es diferente, pero los recuerdos estarán a la altura.

Finalmente, si hacer planes te genera ansiedad, puedes pensar un lugar y dejar espacio a la espontaneidad para respetar tus necesidades y tu ritmo con respecto al de la excursión. Para mí, viajar es una oportunidad de sentirme viva y recordar la magia de la vida. Tú  también tienes derecho a vivir hermosas experiencias y a saborear las alegrías de la vida, aunque tengas que adaptarlas. ¡Ya quiero leer tus anécdotas de viaje en las redes! 

Y como diría Bruno Maltor, un influencer de viajes “y sobre todo, ¡no te olvides de viajar!”

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