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6 consejos para una persona que quiere dejar de fumar

CONSEJO

De: Vik

Hace 5 meses

Dejar de fumar es difícil y, al contrario de lo que pensamos, la fuerza de voluntad no es suficiente. Fumar es una verdadera adicción que supone perder el control sobre su consumo. Si tienes a alguien cercano que consume tabaco y estás preocupado por él, debes preguntarte cómo puedes echarle una mano. Para ayudarte, me he reunido con el Dr. Petit, médico generalista del Hospital Universitario de Dijon y especialista en adicciones, que comparte sus seis consejos para ayudar a alguien a liberarse del tabaco. 


1. Sé un buen oyente, mantén la mente abierta y muestra empatía 

La mejor manera de apoyar a tu amigo o familiar para que deje de fumar es mantener la mente abierta. Esto significa tomar sin juzgar lo que la otra persona te dice. La adicción es difícil de entender cuando no se ha experimentado. Ser "adicto" es perder el control. Para ayudar, puedes intentar comprender lo que pasa por la cabeza de esa persona. Puedes interesarte objetivamente por lo que te cuenta. Para asegurarte de que lo has entendido, puedes reformularlo: esto se llama "reflejar", decir lo que has entendido y reajustarlo. Obligarse a reformular es una buena manera de entender lo que piensa esa persona del entorno. Simplemente hay que ser amable y empático.  


2. Sustituir el tabaco por un hábito saludable 

Las soluciones basadas en hábitos de vida saludables son un primer paso. Algunas psicoterapias proponen dejar de fumar directamente, pero esto puede llevar más tiempo. No existe una receta milagrosa para sustituir gradualmente el tabaco, hay que encontrar un elemento que dé placer sin que recuerde a la nicotina. Un especialista en adicciones puede ayudar en esta etapa. 

Puedes imaginar todo tipo de actividades, siempre que sean saludables: hacer punto, sacar al perro, beber agua, trabajar, practicar ejercicio... Lo importante es que te haga sentir bien, sea fácil de realizar y que no atraiga la atención el cigarrillo.  

Esta técnica es eficaz, pero no siempre duradera. La adicción al tabaco es muy conductual. No se puede olvidar un hábito, pero es posible crear un hábito que lo anule. Como amigo o familiar puedes ser proactivo, pero sin forzar a la otra persona, de la que no lo esperes todo de forma inmediata, porque podría bloquearse. Si esa persona decide dejarlo puedes acompañarla, escuchar sus ideas o inquietudes y estar disponible e intentar ponerlas en práctica.  


3. Cocina comidas equilibradas 

Otra buena idea para sustituir el tabaquismo por un buen hábito es cocinar juntos comidas equilibradas. Muchas personas tienen miedo a ganar peso. Se trata de un mecanismo del organismo: la destrucción de las sustancias del tabaco consume energía. Además, la falta de tabaco estimula el apetito. Así que esta es una buena oportunidad para repasar las normas dietéticas y tú puedes ayudar ofreciendo tu tiempo para cocinar con esa persona. Una vez más, lo importante es disfrutar juntos.  

4. Premiar con un momento especial, un proyecto conjunto 

Recompensar la reducción del consumo de tabaco y su abandono es positivo, pero hay que tener cuidado de que no resulte extraño o tóxico.  

En general, la recompensa económica es una buena palanca. Calcular el dinero que has ahorrado al dejar de fumar te da una idea de cuánto dinero tienes disponible. Con este presupuesto es posible realizar actividades concretas. Cada semana, o cada cien euros ahorrados, puedes regalarte una sesión de spa, por ejemplo, o una buena cena en un restaurante. También puedes imaginar unos días de vacaciones o cualquier otro proyecto que os convenga por igual.

Otra estrategia útil consiste en pensar el tiempo que te ahorras cuando dejas de fumar, pues consumir un cigarrillo en la mano nos ocupa entre cinco y diez minutos cada vez. Al final todo ese tiempo se puede invertir en ir a nadar o realizar cualquier otra actividad. Y ahí es donde entras tú sugiriendo y participando con estas ideas.  

Es importante evitar que la relación se convierta en una relación parental, en la que uno recompensa al otro como un padre recompensaría a un hijo. Para lograrlo conviene proponer las actividades, pero sin forzarlas, evitando banalizar o demonizar el tabaco, pero tampoco mostrándose indiferente. Se trata de caminar por la cuerda floja del equilibrio sin decantarse definitivamente por un lado. Acompañar, pero sin criticar. Empatizar, pero sin naturalizar el consumo de tabaco.

5. Saber que cada paso que das es una victoria en sí misma 

En el camino para dejar de fumar lo único seguro es que nunca se puede estar seguro. A veces se producen recaídas veinte años después, y otras veces el primer intento culmina en éxito.  

Hay hitos que alcanzar y etapas que nos permiten ver el progreso. Por ejemplo, sabemos que después de treinta días de dejar de fumar, las posibilidades de abandonar este hábito por completo se multiplican por cinco. Treinta días es un gran primer paso a tener en cuenta.  

Si la persona que fuma utiliza un tratamiento como los parches, debes saber que las dosis de nicotina va a disminuir con el tiempo. Por lo tanto, cada reducción de la dosis es un logro en sí mismo que debe saborearse.  

Hay tres etapas principales que hay que recordar en el proceso de dejar de fumar:  

  • Primera etapa: "He dejado de fumar, pero cuando veo a alguien fumando quiero hacerlo". Es normal, el cerebro todavía está acostumbrado y lo quiere.  
  • Segunda etapa: "El olor es repulsivo, no me apetece, pero lo detecto rápidamente". El cuerpo rechaza la sustancia, pero la reconoce fácilmente. 
  • Tercera etapa: "Me es indiferente el tabaco". Se pasa una gran página cuando se llega a esta etapa.

6. Evitar forzar, culpar o dramatizar 

La comunicación es la clave para ayudar a esa persona a dejar de fumar. Esto significa que, además de las cosas que puedes hacer, hay algunos comportamientos que debes evitar:  

  • No juzgues ni te sientas culpable. 
  • Estar dispuesto a ayudar, pero sin forzar, 
  • Evitar un tono pasivo-agresivo. 

Para ser de mejor ayuda, puedes aprender cómo funcionan las adicciones y comprender mejor lo que le está pasando a esa persona.

Es fácil creer que esa persona puede dejar de fumar en cualquier momento, pero entender cómo funcionan las adicciones significa comprender que estás perdiendo el control de tu consumo. Para obtener la mejor información, puede utilizar apps de móvil que pueden ayudarte a dejar de fumar o consultar videos en YouTube para detener esta práctica. También puedes buscar en páginas web de organismos oficiales o en centros de atención y prevención de adicciones.

¡También puedes hacerme todas tus preguntas en mi aplicación Vik! 

Espero haberte ayudado. Con todo mi amor,  
Vik

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