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Abstinencia sexual: cómo mejora la relación de pareja en algunos pacientes

CONSEJO

Sébastien Landry, psico-sexólogo

De: Sébastien Landry, psico-sexólogo

Publicado hace 1 mes


Abstenerse de mantener relaciones sexuales intencionadamente

¿Qué pasaría si esta práctica te ayudara cuando tienes dificultades con tu sexualidad? Imagina que fuese una pausa de sexo que se produce en un periodo de tiempo predeterminado para ambos y que, una vez termina, consigue que volver a tener relaciones sexuales sea aún más agradable. Cuando la enfermedad crónica interfiere en la pareja, o cuando las relaciones sexuales se han convertido en una fuente de ansiedad o de gran estrés porque son dolorosas, o difíciles de establecer, entonces tal vez la abstinencia pueda convertirse en una herramienta útil para la vida de la pareja.

Sé que parece una locura, pero como ya hemos comentado en artículos anteriores, los problemas íntimos y sexuales, y a veces relacionales, son frecuentes cuando uno de los miembros de la pareja está afectado por una enfermedad crónica. Por lo tanto, abstenerse voluntariamente de mantener relaciones sexuales durante un periodo de tiempo predeterminado podría no sólo ayudar a reavivar la chispa sexual, sino también a mejorar la relación.

¡Y sí! A veces hay que dejar de lado el sexo para volver a conectar adecuadamente con la otra persona y para que ésta comprenda nuestros deseos y necesidades. Por supuesto, la otra mitad de la pareja hará lo mismo. Como sabemos, el sexo no es la única forma de placer sexual que se disfruta con nuestro compañero/a.

¿Qué impacto puede tener la abstinencia en una pareja con problemas de sexualidad?


Las grandes ventajas de la abstinencia sexual son:

  • Permitir las caricias sin el "miedo" de que se desencadene una relación sexual. Pongamos el ejemplo de una mujer que tiene dolor durante la penetración desde que está enferma. Ya no se atreve a tocar a su pareja por miedo a que él interprete este acercamiento como una invitación a tener sexo.
  • Permitir que las personas pasen el tiempo juntas de una manera diferente. Realizar actividades de ocio, momentos de ternura, etc.
  • Permitirse y permitir al otro hablar de su sexualidad, de sus fantasías, de sus deseos, sin temor a una acción inmediata: sólo comunicarse, juntos.

Estos son los consejos que puedo darte para preparar la reanudación de la sexualidad:

1. Comunícate con tu pareja, en todos los ámbitos, ¡y especialmente en el de la sexualidad!

2. Plantea los problemas que tienes en este momento: baja libido, dolor, miedo al sexo, etc.

3. Dile que lo quieres, y dítelo a ti también. Demasiada gente piensa que si no quieres sexo ya no te quieres a ti mismo. Esto no es cierto. El deseo sexual puede estar ausente mientras el deseo de amor está presente.

4. Realiza actividades en pareja, cuanta mayor sea la complicidad fuera de la cama, mejor se expresará bajo el edredón cuando se reanude el sexo.

5. ¡Desarrollar o renovar el tacto! El lugar que ocupa el tacto en la pareja es importante: el masaje, la ternura, las caricias, los besos, etc. Es la base de la vida íntima.

6. Preparaos para reanudar vuestra sexualidad compartida. No dudes en exponer tus dudas, tus preocupaciones, la rapidez con la que te gustaría reanudar sus relaciones sexuales. ¿Por qué no una reanudación suave? Sin penetración, por ejemplo.

Y sí, la abstinencia, si está pactada entre los dos, puede ser interesante en un contexto donde las dificultades sexuales contaminan la vida de la pareja. Por supuesto, siempre es necesario enmarcar esta abstinencia, su duración, sus objetivos, etc.

Sébastien Landry, psicosexólogo

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