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Psicólogo: ¿para qué sirve cuando se convive con una enfermedad crónica?

CONSEJO

Giacomo di Falco

De: Giacomo di Falco

Publicado hace 25 días

Es cierto, un psicólogo no puede curarte, pero puede ayudarte a avanzar ante el reto que supone el cuidado de la salud mental trabajando con tus emociones. En general, ninguno de nosotros puede controlar lo que sucede, aunque nos guste mentirnos a nosotros mismos al respecto y prefiramos creer que lo hacemos. 

No podemos controlar lo que nos ocurre, pero sí podemos controlar lo que pensamos sobre lo que nos está ocurriendo. No son los acontecimientos los que nos perturban, sino la manera que tenemos de pensar sobre ellos.

Cuando aprendemos a trabajar sobre nosotros mismos, bien sea en las sesiones con el psicólogo, pero también en nuestro día a día, aprendemos a hacer espacio en nuestra cabeza para superar las pruebas y los retos de la vida, evitando, por ejemplo, pagar un peaje dos veces: el primero, cuando una situación inesperada nos ocurre; la segunda, porque una vocecita que nos habla en la cabeza nos ataca, con angustia, culpa o algo más.

A veces te proponen que acudas a un psicólogo desde la unidad o el departamento que realiza tu seguimiento en el hospital. Cuando no es así, puedes ir a ver uno que esté cerca de tu casa. A menudo con unas pocas sesiones es suficiente porque el objetivo es devolverte la confianza después de haber sufrido un choque emocional, no necesariamente atender o curar una enfermedad mental.

Existen diferentes tipos de tratamiento psicológico, y es importante encontrar el que a uno más le convenga: 

  • Psicoanálisis: es un tipo de tratamiento muy específico. Consiste en un tipo de investigación que se realiza sobre la vida. Suele ser bastante larga porque se prolonga en el tiempo; supondrá trabajar sobre sus recuerdos, más o menos lejanos. 
  • Terapias breves: son muy pragmáticas y se centran en la realidad de tu vida cotidiana. Por eso suelen llamarse "terapias orientadas a la solución". Y como su nombre indica, puede que sólo sean necesarias unas cuantas consultas para sentirse mejor. 
  • Hipnosis ericksoniana: al igual que las terapias breves, éstas pueden desbloquear cosas en ti con bastante rapidez, comportamientos que has tenido durante mucho tiempo y que no eres capaz de cambiar, creencias tóxicas y otros pensamientos que provocan ansiedad y que empañan tus días.  
  • Terapias cognitivo-conductuales: te permitirán cambiar un comportamiento específico o un pensamiento recurrente que te esté causando problemas, con la ayuda del psicólogo. El objetivo es aprender a sustituir un comportamiento por otro o un pensamiento por otro para que ya no sea tóxico para ti. Esta técnica suele requerir unas diez consultas, aunque dependiendo de la razón de la terapia podría alargarse en el tiempo.


Giacomo di Falco.

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