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¿Qué hacer cuando un tratamiento no funciona?

CONSEJO

Camille Vorain, paciente y entrenador de salud

De: Camille Vorain, paciente y entrenador de salud

Publicado hace 25 días

El mes pasado os hablé de cómo nos sentimos cuando vamos de médico en médico, sin tener una idea clara de qué camino vamos a transitar o de cómo va a producirse la mejora de los síntomas, si es que se producen. He probado muchas veces tratamientos que no funcionaban, métodos o dietas que sólo me traían más desesperación.  He tenido la sensación de que las cosas no iban a cambiar nunca. Sin embargo, existen 4 prácticas que pueden ayudarte a no rendirte cuando el tratamiento para curarte no funciona como esperabas


Tómate un descanso, da un paso atrás. 

A veces, en el dolor, es difícil dar un paso atrás. La relajación, la sofrología o la respiración consciente son maravillosos aliados para conseguirlo. Estas técnicas te permiten entrar en tu cuerpo para distanciarte de tus sentimientos y pensamientos. En mi caso, la respiración me ha ayudado muchas veces a superar el sufrimiento. No necesitas "tener éxito en la meditación". Sólo tienes que respirar y estar presente sintiendo diferentes partes de tu cuerpo. 

Hay días maravillosos en los que el dolor, el impedimento que provoca la enfermedad nos abandona, y otros en los que los síntomas vuelven con fuerza. Así que he adoptado el método de "disfrutar cuando es bueno, y no preocuparse demasiado cuando no lo es".

Recuerda que "nada es permanente, todo cambia". No dudes de ti mismo, esto no es, literalmente hablando, un paso atrás.

Nuestra mente tiende a generar pensamientos del estilo "nunca saldré adelante", "nada cambia", "este tratamiento sigue siendo un fracaso", "no soy capaz de hacer lo que es necesario".  

Detente. Cambia esas afirmaciones, que tienen un componente de culpabilización y autocastigo por otras que calman el espíritu, como: "si el tratamiento no está funcionando, hay una razón racional"; "lo estás haciendo lo mejor que puedes, y está bien así".

Si se produce una crisis, se trata de una oportunidad increíble para obtener información adicional para comprender los factores desencadenantes o agravantes. Dependiendo de tus creencias, también puedes recordarte que puedes verlo como una crisis de curación, un episodio que te acerca a la liberación. Si te preocupan los síntomas, acude a un médico. A veces nos enfrentamos a situaciones excepcionales que nos hacen sentir que el tratamiento no está funcionando.

Este puede ser el caso de la dermatitis atópica, por ejemplo, donde tratamos la inflamación y la irritación, pero también podría ser que estuviéramos ante una infección. O en el caso del asma, que podría haber empeorado a causa de una alergia o de una infección.

Practica el autocuidado y recupera los hábitos saludables

Aunque a menudo necesitemos ayuda médica, creo que es esencial asumir cierta responsabilidad en nuestra recuperación.. Siempre tengo a mano una lista de cosas sencillas que yo puedo realizar si quiero ayudar a mi cuerpo a recuperar el equilibrio. 

Para mí lo esencial es :  

- Respirar conscientemente,  

- Cultivar pensamientos que nos sirvan, como por ejemplo: "Hago lo que puedo"; "Es temporal"; "Las cosas difíciles también le pasan a la gente buena", 

- Moverse (caminar en la naturaleza; movimientos de yoga o deporte según mis posibilidades), 

- Volver a una dieta antiinflamatoria reduciendo el gluten, los productos lácteos y el azúcar.

Estos pequeños trucos suelen ayudarme a calmar los ataques, a reducir los síntomas y, sobre todo, a recuperar la fe en que acabaré mejorando, en que esto es solamente una mala racha. Que puedo manejar esta crisis de manera diferente a la anterior, porque he aprendido desde entonces. Que superaré esta situación, igual que superé las anteriores. Las cosas me desafiarán de nuevo. Aunque en ocasiones siento que nunca tengo un respiro, y que es porque no estoy haciendo lo correcto, recuerdo que las cosas difíciles también le pasan a la gente buena. Así es la vida.  

Cambia tu enfoque y reconsidera tus expectativas

Es importante recordar que un tratamiento o terapia que funciona para una persona puede no funcionar para otra. El conocimiento de la medicina y las terapias alternativas está evolucionando. Hay muchas cosas que pueden ayudarte a recuperar una vida más cómoda a pesar de padecer una enfermedad crónica.  

Tómate un descanso, pero no te rindas. Tu vida es demasiado preciosa para eso. 

A veces nuestras expectativas son demasiado altas. No olvides que una enfermedad crónica conlleva posibles crisis. A veces un tratamiento puede considerarse exitoso porque:  

  • ha reducido la intensidad o el número de ataques.
  • ha aumentado tu calidad de vida o la calidad de tu sueño.

También puedes preguntarte si has seguido las recomendaciones al pie de la letra, si has dado al tratamiento el tiempo suficiente, si tienes preguntas que no se pueden responder o si tus expectativas son realistas. 

Observa lo que has hecho y/o adapta tus cuidados.

Toma notas para comentarlas después con el profesional sanitario que realiza tu seguimiento. En algunas ocasiones los tratamientos tardan varios meses en surtir efecto. En otras, es necesario ajustar la dosis o complementar el tratamiento con un estilo de vida más saludable.  

Por ejemplo, tratar una inflamación con un fármaco, mientras por otro lado se sigue inflamando nuestro cuerpo, puede impedir que el tratamiento funcione. Esto puede ocurrir cuando se cultivan comportamientos que agotan nuestro sistema o por un estrés excesivo, un entorno perjudicial o una dieta inadecuada.  

Siempre existen nuevas formas de hacer las cosas, aunque sólo sea para mirar nuestro camino de forma diferente y ver las cosas desde una nueva perspectiva. Creo que la mentalidad es la clave para volver a tener mejor salud.

El éxito no consiste sólo en estar completamente curado o en que desaparezcan todos los síntomas. No necesariamente, o por lo menos no de inmediato. 

Así que sí: las cosas pueden mejorar y puedes volver a sentirte confortable. Tal vez no de inmediato, pero algún día lo hará.  

Por supuesto, si los tratamientos no funcionan, no dudes en volver a consultar a tu médico.

¿Qué frasecita vas a guardar en el fondo de tu mente para esos momentos difíciles?

Camille Vorain.

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