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El dolor arruina mi sexualidad

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De: Vik

Hace 8 meses

Estar enfermo, tomar medicamentos, sentirse cansado, tener efectos secundarios o luchar por mantener una buena calidad de vida: no es fácil convivir con una enfermedad crónica. En estos casos, la sexualidad se ve afectada, como hemos visto en nuestros artículos anteriores. Hemos hablado de muchos de los efectos secundarios de la enfermedad y de los tratamientos, ¡pero aún no hemos hablado del dolor! Y sin embargo, como sabemos, el dolor suele estar presente cuando existe patología crónica. 

Las siguientes enfermedades se asocian a veces con el dolor crónico: el cáncer, la fibromialgia, las lesiones medulares, la lumbalgia, la obesidad, la artritis, la inflamación, la EPOC, la depresión, etc. El dolor puede ser causado por la propia enfermedad, por los tratamientos o por los efectos secundarios inducidos por los tratamientos. Tomemos el ejemplo de una persona que recibe tratamiento para el cáncer: la quimioterapia provoca fatiga; la fatiga desencadena un comportamiento sedentario, que a su vez provoca desgaste muscular y rigidez articular, que son fuentes de dolor.

¿Qué impacto tiene el dolor sobre la sexualidad?


Cambios en las capacidades físicas. El dolor crónico puede afectar a tus capacidades físicas y, por tanto, a tus capacidades sexuales. La afectación ocurre de dos formas. En primer lugar, el dolor que sientes puede limitar ciertos movimientos o llevar a un comportamiento sedentario.

Esta realidad puede afectar a las articulaciones (que se vuelven más rígidas y dolorosas) y a los músculos (que se debilitan). Las capacidades físicas se verán reducidas y los movimientos serían más dolorosos. Con el tiempo, existe la posibilidad de que una persona deje de practicar sexo para evitar el dolor.

Miedo al dolor: El dolor durante las relaciones sexuales puede alejarte del sexo y ahuyentar el deseo sexual y, por tanto, el placer.

Disminución de la energía: ¡Cuando te sientes "agotado" no te apetece nada tener sexo!


¿Puede la enfermedad desencadenar dolor sexual?

Sí. Una mujer puede sentir dolor durante la penetración, por ejemplo.

En el caso de los hombres, la eyaculación puede resultarles dolorosa y las erecciones, si se ha realizado una inyección intracavernosa, también pueden ser dolorosas.

¡Mis consejos para mejorar la situación!

1.    En caso de dolor físico es importante consultar a un fisioterapeuta y a un profesor de actividad física adaptada. El mejor tratamiento es el movimiento. No lo dudes.

2.   Cambia tus hábitos sexuales. Seguramente necesitas redescubrir una sexualidad placentera y sin dolor. Para ello te recomiendo que escuches tu cuerpo, que acentúes las caricias, quizás una sexualidad sin penetración, suave. Y si el dolor aparece, entonces deja la práctica actual y busca prácticas alternativas.

3.    En el caso del dolor durante la penetración, puede haber varias causas pero las más frecuentes son las inducidas por la sequedad vaginal. Para ello puedes utilizar hidratantes vaginales, en algunos casos un aporte de hormonas, óvulos de ácido hialurónico. Si el dolor está causado por el adelgazamiento de las membranas vaginales, se deben considerar tratamientos como el láser o la radiofrecuencia. En cualquier caso, ¡no te quedes con esos dolores! Consulta a un ginecólogo y explícale lo que es importante.

4.   Si usted es un hombre y está utilizando inyecciones intracavernosas y esto le está causando dolor, entonces debe volver al urólogo para considerar un cambio de tratamiento.


Como ya habrás imaginado, el dolor puede ser la causa de tus problemas sexuales. No te lo guardes para ti. Debes hablar de ello, primero con tu pareja y luego rápidamente con un médico. No te sientas culpable si experimentas cambios en tu sexualidad, a nadie le gusta sufrir, así que no dudes en pedir ayuda.

Sébastien Landry, psicosexólogo.

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